Una encuesta de Saily revela que la mayoría de los viajeros utilizan redes wifi públicas pese a los riesgos que ello conlleva

Cuando estás de viaje, la wifi pública suele ser una bendición. A veces puede que necesites consultar los horarios de los trenes en un café, ponerte al día con tus correos electrónicos en el hall del hotel o simplemente navegar por las redes sociales mientras esperas con cara de aburrimiento en el aeropuerto. Todos estos puntos de acceso gratuitos prometen conectarte fácilmente sin gastar tus datos móviles, pero detrás de la comodidad se esconde un riesgo que muchos viajeros subestiman. Hoy hablaremos de cuántas personas utilizan realmente la wifi pública, qué riesgos conlleva y cómo puedes protegerte.

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Una encuesta de Saily revela que la mayoría de los viajeros utilizan redes wifi públicas pese a los riesgos que ello conlleva

¿Cuántos viajeros utilizan las redes wifi públicas?

Conectarse a una red wifi pública se ha convertido en una opción casi automática para muchos viajeros, y una encuesta realizada recientemente por Saily revela lo común que es este hábito.

Entre los viajeros de Estados Unidos, el 60% admite utilizar redes wifi públicas cuando se encuentra en el extranjero. Las cifras son aún más elevadas en el caso de los viajeros de otros países: tanto el Reino Unido como Alemania encabezan la lista con un 71%, seguido de Canadá con un 69%. Francia e Italia le siguen de cerca con un 66% y luego Australia con un 64%. Por su parte, los viajeros de España igualan a los estadounidenses con un 60%.

Incluso en países con una sólida cobertura móvil y una creciente adopción de la eSIM, el atractivo de «internet gratis» sigue siendo fuerte. Muchos lo consideran como una solución rápida para evitar las tarifas de roaming o los límites de datos, pero esta comodidad deja expuestos a millones de viajeros a riesgos que probablemente no consideran.

Por qué la wifi pública puede ser peligrosa

Las redes wifi públicas pueden parecer inofensivas, pero a menudo carecen de las características de seguridad necesarias para proteger tu información. Muchos puntos de acceso no son seguros, lo que significa que la información que envías (desde correos electrónicos hasta datos de inicio de sesión) pueden ser visibles para cualquiera que cuente con las herramientas adecuadas. Esto las convierte en un objetivo principal para los ciberdelincuentes.

Uno de los peligros más comunes es el ataque «man-in-the-middle», en el que los hackers se cuelan entre tú y la red wifi para interceptar secretamente tu actividad. Incluso una acción tan rutinaria como consultar tu saldo bancario o iniciar sesión en redes sociales puede dar a los atacantes acceso a tus cuentas personales.

Luego están los puntos de acceso falsos, a veces llamados «gemelos malvados». Estas redes imitan los nombres de conexiones wifi legítimas de aeropuertos, cafeterías u hoteles, engañando a los viajeros para que se conecten a ellas. Una vez conectados, los ciberdelincuentes pueden obtener contraseñas, números de tarjetas de crédito u otra información sensible con facilidad.

Ni siquiera las redes oficiales son siempre seguras. Los sistemas mal configurados pueden permitir que los atacantes introduzcan malware o spyware directamente en tu dispositivo, exponiendo no solo tu sesión actual, sino también tu seguridad digital a largo plazo. En resumen, cada vez que te conectas, estás potencialmente dejando una puerta abierta para que accedan a tus datos personales, y es posible que no te des cuenta hasta que sea demasiado tarde.

Cómo protegerte en una red wifi pública

Mantener la seguridad no significa que tengas que olvidarte de tener internet en lugares poco convenientes y desconectarte por completo, solo debes tener un poco más de cuidado. Un buen primer paso es evitar iniciar sesión en cuentas confidenciales, como la banca en línea, el correo electrónico del trabajo o las plataformas de compras que almacenan tus datos de pago, mientras te conectas a una red pública.

Para una seguridad aún mayor, muchos viajeros recurren a las VPN (redes privadas virtuales). Una VPN de confianza oculta tu actividad en línea mediante el cifrado de tu conexión, lo que dificulta enormemente que alguien pueda husmear o interceptar tus datos.

Pero quizá la forma más fácil de evitar por completo los riesgos es olvidarte definitivamente de las redes wifi públicas. Con la app eSIM de Saily, puedes conectarte a redes de datos móviles seguras dondequiera que viajes, sin tener que buscar puntos de acceso. Un servicio eSIM como Saily te permite activar planes de datos internacionales asequibles con solo unos pocos pasos, lo que te garantiza mantener tu conexión sin exponerte a los peligros de las redes abiertas.

Algunas consideraciones finales sobre la seguridad de las redes wifi públicas

A primera vista, la wifi pública parece una compañera de viaje inofensiva y fácil de usar, pero, como destaca la última encuesta de Saily, sigue siendo un hábito arriesgado para millones de viajeros. La ventaja es que, con un poco de conocimiento y las herramientas adecuadas, no tienes que elegir entre tener conexión o tener seguridad.

Tanto si planeas una escapada rápida a la ciudad como una larga aventura, prestar atención a cómo te conectas puede marcar la diferencia. Ahora bien, si prefieres evitar los riesgos por completo, una app eSIM como Saily es la forma más fácil de proteger tus datos.

Disfruta de una navegación más segura con la app eSIM de Saily

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Saily es la única app eSIM con funciones de seguridad online integradas.

También disponible en: Deutsch, Italiano, English y Français

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saily blog author laura oliveira
Laura Oliveira Sánchez

Laura ha vivido en varios países de Europa y Latinoamérica. Lleva el espíritu viajero en la sangre y su cabeza funciona en varios idiomas. Cada año celebra la Nochevieja en un lugar distinto, reuniendo a toda la familia. El menú siempre incluye las doce uvas típicas de España, pero a veces viene acompañado de unas lentejas italianas o «vasilopita», el pastel de Año Nuevo griego. Y sí, también ha gritado «¡Feliz Año Nuevo!» en un avión. Siempre mete en la maleta su Kindle, el móvil y nunca olvida activar la eSIM.