¿Se puede hackear una eSIM? Esto es lo que debes saber

Las eSIM sí pueden ser hackeadas, aunque son considerablemente más seguras que las SIM tradicionales y depende del proveedor. Los ciberdelincuentes pueden intentar acceder mediante técnicas como phishing, malware o explotando vulnerabilidades del operador. Sin embargo, hackear una eSIM requiere conocimientos técnicos avanzados y acceso físico o remoto al dispositivo. Saily está diseñada con funciones de ciberseguridad avanzadas para que no tengas problemas. Para proteger tu eSIM, mantén actualizado el software, evita redes wifi públicas, usa contraseñas fuertes y sigue leyendo para conocer los detalles.

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¿Se puede hackear una eSIM? Esto es lo que debes saber

¿Se puede hackear una eSIM?

Sí. Probablemente no sea la respuesta que te gustaría leer, pero sí: en determinados casos, una eSIM se puede hackear. Hoy en día, casi cualquier cosa conectada a internet puede sufrir un ataque: tu móvil, tu portátil, tu tablet… e incluso esa nevera inteligente donde tienes tu kombucha o tus cervezas.

Aunque las eSIM suponen un paso adelante en seguridad frente a las SIM físicas, no son completamente inmunes a las amenazas digitales. La buena noticia es que la mayoría de los ataques relacionados con eSIM se pueden evitar con unas mínimas pautas de ciberseguridad, que veremos más adelante.

Hackeo de eSIM: tipos de ataques más comunes

Los ciberdelincuentes pueden atacar una eSIM de muchas formas distintas, casi siempre recurriendo a algún tipo de ingeniería social. Es decir: no suelen «romper» la tecnología, sino engañar a las personas.

Este es un resumen rápido de los principales ataques que deberías conocer si usas una eSIM.

eSIM swapping 

El llamado SIM swapping (o intercambio de SIM) consiste en engañar a tu operador para que transfiera tu número de teléfono a una tarjeta —o eSIM— que controla el atacante. A partir de ahí, tiene acceso a tu número… y eso puede abrirle la puerta a tus cuentas, tus redes sociales o incluso tu banco. Y aunque el riesgo es menor con una eSIM que con una SIM física, sigue existiendo.

Normalmente, los atacantes recopilan información sobre la víctima antes de contactar con el operador y hacerse pasar por ella. Para conseguir esos datos, suelen usar correos de phishing, mensajes falsos o webs fraudulentas donde el usuario introduce, sin darse cuenta, datos personales, números de cuenta o contraseñas. Si caes en la trampa, los hackers ya tienen «munición» suficiente para llamar a tu compañía y solicitar el traslado del perfil eSIM a otro dispositivo.

Al final, todo depende del sistema de verificación del operador. Cuanto más estricto sea el proceso de identificación, más difícil será que alguien pueda hacerse pasar por ti.

Ataques de malware 

Una infección por malware no siempre está relacionada directamente con el hackeo de una eSIM, pero sí puede facilitar mucho el trabajo a los atacantes. El malware puede entrar en tu móvil de muchas formas: abriendo un archivo adjunto sospechoso, descargando una app fuera de plataformas oficiales o visitando una web infectada. Una vez dentro del dispositivo, suele buscar fallos en el sistema operativo. Con el tiempo, esos puntos débiles pueden permitir a los atacantes acceder a partes sensibles del móvil… incluida tu eSIM.

Brechas de seguridad en el firmware

Los hackers son muy listos. Saben que casi siempre estamos «a medias con algo» y que solemos posponer las actualizaciones para más tarde. Aunque muchas actualizaciones de la eSIM se gestionan de forma remota por parte del operador, el usuario sigue siendo responsable de instalar las actualizaciones del sistema y del firmware. Si se te olvida hacerlo —o lo pospones durante semanas—, puedes dejar abiertas brechas de seguridad sin parchear. Y eso es justo lo que un atacante puede aprovechar para colarse en tu dispositivo y comprometer tu eSIM.

Medidas de seguridad de la eSIM

Aunque la tecnología eSIM no lleva tantos años entre nosotros, la seguridad siempre ha sido uno de sus pilares fundamentales. Vamos a ver qué mecanismos hacen que las eSIM sean, en general, una opción fiable para los usuarios.

Mayor seguridad física

A diferencia de las tarjetas SIM tradicionales, que pueden extraerse físicamente del móvil, una eSIM está integrada directamente en el dispositivo y no se puede retirar. Esto significa que ningún ladrón ni atacante puede sacarla, manipularla o sustituirla de forma directa, lo que elimina uno de los puntos débiles más habituales de las SIM físicas.

Encriptación avanzada

Algunos operadores utilizan sistemas de cifrado robustos para proteger los datos mientras se transmiten por la red. El cifrado es un proceso que «desordena» la información para que resulte ilegible para hackers, espías digitales o terceros no autorizados. Aunque no todos los proveedores lo aplican con el mismo nivel, los que sí lo hacen mejoran notablemente la seguridad de sus usuarios con eSIM.

Autenticación reforzada

Los proveedores de eSIM suelen emplear métodos avanzados para comprobar que quien solicita un cambio o una activación es realmente el usuario legítimo. Estos sistemas pueden incluir frases de seguridad, tokens, códigos temporales o datos biométricos, como el reconocimiento facial o la huella dactilar. Así, si un atacante intenta activar tu eSIM en otro dispositivo, lo normal es que el operador lo detecte durante el proceso de verificación.

Actualizaciones seguras vía OTA

Tu eSIM se gestiona de forma remota a través del operador, lo que permite recibir actualizaciones seguras «por el aire», mediante el sistema OTA (over-the-air). Gracias a esto, el proveedor puede corregir fallos y cerrar brechas de seguridad sin que tengas que intervenir. Y se agradece, porque, seamos sinceros, la mayoría solo instala las actualizaciones cuando ya no puede ignorar más los molestos avisos en pantalla.

¿Qué puede hacer un hacker con tu eSIM?

Hackear una eSIM no es fácil, así que es normal preguntarse: ¿por qué alguien iba a molestarse en hacerlo? La respuesta es sencilla: porque tomar el control de tu eSIM puede abrirle la puerta a varias de tus cuentas al mismo tiempo, lo que aumenta mucho sus posibilidades de éxito. Esto es lo que podría llegar a hacer alguien si consigue acceder a tu eSIM.

  • Acceder a tus códigos de verificación. La autenticación en dos factores (2FA) está pensada para proteger tus cuentas. Siendo así, imaginar que alguien pueda usarla en tu contra da bastante mal rollo. Si un atacante logra comprometer tu eSIM, podría interceptar los códigos temporales que recibes por SMS y utilizarlos para entrar en servicios como tu banco, tu correo electrónico o tus redes sociales.

  • Leer tus mensajes. Que alguien tenga acceso a tu eSIM es un problema serio de privacidad, ya que podría recibir mensajes, fotos y vídeos destinados a tu número. Puede que pienses: «¿Quién usa hoy los SMS, si todo va por WhatsApp o Telegram?». Pero precisamente porque esas apps están vinculadas a tu número, también podrían quedar expuestas.

  • Suplantar tu identidad. Uno de los riesgos más graves es que usen tu número para hacerse pasar por ti. Con tu «identidad» digital, los atacantes pueden escribir a tus contactos pidiendo dinero o favores urgentes. Fingir la voz es complicado, así que lo más habitual es que lo intenten por mensaje. Y como cada vez hacemos menos llamadas, no es raro que alguien pida una transferencia por chat sin sospechar nada, lo que facilita el engaño.

¿Se puede rastrear una eSIM?

Sí, una eSIM puede rastrearse, igual que una SIM tradicional. Y aquí entran en juego dos actores principales: tu operador y los ciberdelincuentes.

  • Rastreo por parte del operador. Mientras estés conectado a una red, tu compañía puede localizar tu eSIM con fines legítimos, como prestarte un servicio o ayudarte si te roban el móvil. Por ejemplo, si el GPS está desactivado, el operador puede usar técnicas de triangulación —basadas en la señal de las antenas cercanas— para calcular la ubicación aproximada del dispositivo.

  • Rastreo por parte de hackers. La mala noticia es que, si un operador puede rastrear una eSIM, un atacante avanzado también podría hacerlo. No es sencillo: requiere conocimientos técnicos, acceso a vulnerabilidades y mucha experiencia. Pero es posible. Además, los móviles no solo pueden rastrearse a través de la eSIM. También pueden localizarse mediante GPS, redes wifi o datos móviles. Este tema daría para otro artículo entero, pero quédate con esta idea: proteger tu dispositivo frente al rastreo es una parte clave de tu seguridad digital.

Señales de que tu eSIM puede haber sido hackeada

¿Cómo saber si tu eSIM ha sido comprometida? A veces no es fácil detectarlo, porque muchas señales pueden pasar desapercibidas. Aun así, conviene saber en qué fijarse. Estas son algunas alertas a las que deberías prestar atención: 

  • Avisos de seguridad del operador. Si recibes notificaciones sobre cambios en tu cuenta que tú no has solicitado, es posible que alguien haya accedido a tu eSIM. En ese caso, lo mejor es contactar directamente con tu compañía para pedir más información.

  • Mensajes pidiéndote que reinicies el móvil. Si recibes un mensaje solicitando que reinicies el dispositivo, supuestamente enviado por tu operador u otra fuente «oficial», consulta antes con tu proveedor de eSIM. Podría ser una señal de que alguien ha tomado el control.

  • Cargos extraños en la factura. Si un atacante está usando tu línea para enviar mensajes o hacer llamadas, es probable que empiecen a aparecer importes inusuales en tu factura.

  • Pérdida repentina de cobertura. Si de repente dejas de recibir llamadas y SMS sin motivo aparente, algo puede ir mal. La falta de servicio a veces indica que otra persona tiene el control de tu número.

  • Tu móvil aparece en otra ubicación. ¿Usas apps tipo «Localizador»? Comprueba la ubicación desde otro equipo. Si tu teléfono figura en un lugar donde no estás, contacta cuanto antes con tu proveedor.

  • Bloqueo de tus cuentas. Si de repente no puedes acceder a servicios en los que antes tenías acceso sin problema, es posible que alguien haya cambiado tus contraseñas. Aunque este síntoma no es exclusivo del hackeo de eSIM, debería encender todas las alarmas.

¿Qué hacer si crees que tu eSIM ha sido hackeada?

Si detectas varias de estas señales y sospechas que tu eSIM ha sido comprometida, es importante actuar rápido. Estos son los pasos que deberías seguir cuanto antes.

  1. Contacta con tu proveedor de eSIM. Informa de inmediato de la situación. Ellos podrán investigar el caso y orientarte sobre las siguientes medidas.

  2. Cambia contraseñas y PIN. Actualiza las claves de tu cuenta del operador, de tu móvil y de todos los servicios vinculados. Usa contraseñas largas, únicas y difíciles de adivinar. Evita repetirlas en varios sitios.

  3. Activa la autenticación multifactor (MFA). Añade una capa extra de protección a tus cuentas. Eso sí, intenta no usar tu número de teléfono como método principal si sospechas que está comprometido. Mejor opta por biometría, apps autenticadoras o preguntas de seguridad.

  4. Vigila tu cuenta de cerca. Durante los días siguientes, presta atención a cualquier actividad extraña: llamadas sospechosas, cambios en tu tarifa, mensajes inesperados o ajustes no autorizados. Si detectas algo raro después de haber avisado al operador, vuelve a contactar con ellos sin dudarlo.

Cómo protegerte frente al hackeo de una eSIM

Mantener tu eSIM a salvo depende, en gran parte, de tus hábitos digitales. Si sueles ser prudente y un poco desconfiado en internet, los hackers lo tendrán mucho más difícil para acceder a tu línea. Veamos qué medidas de ciberseguridad te ayudarán a proteger tu eSIM y tus cuentas.

Mantén tu software actualizado

La buena noticia es que los dispositivos actuales incorporan muchas funciones de seguridad y sistemas avanzados contra los ciberataques. Los equipos que desarrollan los móviles, los sistemas operativos y las aplicaciones trabajan constantemente para subsanar fallos y corregir vulnerabilidades. Por eso, cuando veas que hay una actualización disponible, instálala cuanto antes. Dejarlo para más tarde solo significa permanecer más tiempo expuesto.

Aprende a detectar el phishing

El phishing es una de las técnicas más habituales para robar datos personales. Y funciona, sobre todo, al bajar la guardia. Si recibes un correo pidiéndote que pulses en un enlace, abras un archivo o facilites información personal, párate un momento y piensa.

¿Cumple todos los requisitos de un mensaje legítimo o hay algo que «no encaja»? Ten en cuenta que ninguna empresa seria te pedirá datos sensibles por correo o por teléfono. Si recibes una solicitud urgente de ese tipo, investígala antes de hacer nada.

A veces también llegan llamadas o SMS fraudulentos. Que tu operador, tu banco u otra entidad te llamen de repente para pedirte datos es muy poco habitual. Si ocurre, no facilites ninguna información.

Utiliza autenticación reforzada

La autenticación multifactor (MFA) es una de las mejores formas de proteger tus cuentas. Si alguien intenta acceder con tus credenciales robadas, tendrá que superar un segundo paso de verificación, como un código temporal, un correo de confirmación o el reconocimiento facial.

Eso sí, si un atacante ha conseguido acceder a tu eSIM, podría interceptar los SMS de verificación. Por eso, es recomendable usar métodos que no dependan del número de teléfono, como apps autenticadoras.

Crea contraseñas realmente seguras

Las contraseñas largas, complejas y con combinación de mayúsculas, minúsculas, números y símbolos siguen siendo fundamentales. Una buena contraseña dificulta mucho el acceso no autorizado y es la base de la seguridad online. Además, evita reutilizar la misma clave en varios servicios. Que te hackeen una cuenta ya es bastante molesto; que puedan entrar en todas con la misma contraseña es mucho peor.

Haz copias de seguridad con regularidad

Si tu móvil o tu eSIM se ven comprometidos, podrías perder parte de la información almacenada: fotos, vídeos, notas, contactos… En la actualidad pasamos media vida en el teléfono, así que quedarte sin esos datos puede ser un auténtico drama. Mantén tus archivos guardados en la nube o en otro dispositivo. Así, pase lo que pase, siempre tendrás un plan B.

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saily blog author monika baltutyte
Monika Baltutytė

Exploradora nata, romántica de la vida y viajera apasionada con debilidad por Estambul, a Monika le encantan los viajes y los retos que conllevan, para consternación de su preocupada madre. Dicho esto, ¿de qué otra forma podría asegurarle a su madre cinco veces al día que está bien si no fuera por una conexión de datos eSIM fiable?

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