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Piensa en tu día a día: revisas tu correo mientras vas en el autobús, consultas una receta en YouTube para preparar ese plato que llevabas tanto tiempo deseando probar o usas Google Maps para no perderte en un país extranjero. Y lo haces aunque no haya una red wifi cerca. ¿Cómo es posible? Gracias a los datos móviles. Esta función te permite mantener la conexión casi en cualquier parte, como si internet fuera una extensión de ti mismo. ¿Pero qué son los datos móviles exactamente? En este artículo, abordamos esta cuestión, así como su velocidad, tarifas o cómo compartirlos, mientras proponemos alternativas útiles si viajas.

Tabla de contenidos
Los datos móviles son la forma que tiene tu teléfono de conectarse a internet cuando no hay wifi disponible. Funcionan a través de la red de tu compañía telefónica, ya sea 3G, 4G o 5G, para enviar y recibir información en tiempo real. Así, puedes chatear, escuchar música en Spotify o ver una serie sin depender de una red fija.
El uso de datos móviles se mide en megabytes (MB) y gigabytes (GB), más o menos como si tuvieras un depósito digital. Cuando subes fotos a Instagram o activas el roaming, consumes datos. Afortunadamente, existen tarifas móviles de datos ilimitados que te dan libertad para conectarte sin preocuparte por el consumo (aunque acostumbran a reducir la velocidad de conexión al superar cierto umbral, especialmente cuando estás fuera de tu país).
Como ya hemos señalado anteriormente, los usas cada vez que envías un mensaje de WhatsApp, revisas tu correo, haces una videollamada o disfrutas de tus canciones favoritas sin estar conectado a una red wifi. En otras palabras, cada interacción con internet fuera de una red fija supone recurrir a la velocidad de los datos móviles.
¿Pero te has preguntado qué consume más? Las redes sociales y las apps con contenido multimedia suelen copar las primeras posiciones del ranking: TikTok o Instagram pueden gastar hasta 600 MB por hora de navegación, mientras que ver una serie en Netflix en calidad HD ronda generalmente los 3 GB por hora. Incluso el streaming de música, aunque más moderado, gasta fácilmente 1 GB tras ocho horas de uso continuo. Por tanto, comprobar los datos móviles en cuanto a su consumo periódicamente es clave para no quedarte sin conexión antes de que termine el mes.
Básicamente, cada vez que tu teléfono solicita o intercambia datos —como cargar una página web—, la información viaja en pequeños paquetes a través de antenas de tu operador, conocidas como torres de telefonía. Estas torres se comunican con tu dispositivo mediante distintas redes: 3G, 4G y la más reciente, 5G, que ofrece mayor velocidad de datos móviles y menor latencia.
Para entenderlo mejor, imagina que tu móvil es un mensajero que lleva cartas (datos) a una central (torre) que las distribuye hacia internet. Cuanto mejor sea la infraestructura de tu proveedor y más cerca estés de una antena, más rápido y estable será el servicio. Esto explica por qué a veces la velocidad se reduce drásticamente. Si estás en una zona con mala cobertura o muchas personas están usando la red al mismo tiempo, ahí tienes la respuesta.
Aunque tanto el wifi como los datos móviles te permiten conectarte a internet, funcionan de forma distinta:
Wifi: se basa en un router conectado a una red fija (como fibra o ADSL), cuyo coste depende de la tarifa contratada con tu proveedor de internet. Si recurres a él, no consumes tu plan de datos móviles. Eso sí, solo está disponible mientras estés dentro del rango de acción del aparato.
Datos móviles: se conectan a la red de tu operador (3G, 4G o 5G) y te permiten navegar desde cualquier lugar con cobertura, aunque el uso de datos móviles se ciñe a tu tarifa o plan de datos móviles ilimitados.
Roaming: es un servicio que te permite seguir usando tu línea cuando viajas al extranjero. Dentro de la UE, el roaming está regulado y no suele implicar cargos adicionales, pero fuera de ella es potencialmente costoso. Por eso, al viajar, es recomendable conocer las condiciones de tu operador o usar una eSIM como la de Saily.
Hay momentos en los que activar o desactivar los datos móviles puede ahorrarte batería y evitar consumos no deseados, especialmente si no tienes una tarifa con muchos gigas. Tanto en iPhone como en Android, el proceso es muy sencillo y no te llevará más de unos segundos. A continuación, te explicamos cómo hacerlo paso a paso.
Es posible activar o desactivar el uso de datos móviles con un solo toque deslizando hacia abajo o arriba (según el modelo) desde el «Centro de control». En caso contrario, tienes esta alternativa respecto a cómo poner datos móviles:
Ve al apartado «Ajustes» de tu iPhone.
Pulsa en «Datos móviles».
Activa o desactiva el interruptor según necesites.
Cómo activar los datos móviles o desactivarlos en Android es igual de fácil que en sistemas operativos iOS:
Desliza hacia abajo desde la parte superior de la pantalla para abrir el menú rápido.
Toca el icono de datos móviles para activarlos o desactivarlos.
Si no aparece el icono, ve a Ajustes > Conexiones > Uso de datos, y allí encontrarás la opción de datos móviles.
La mayoría de los teléfonos incluyen herramientas superintuitivas para mostrar cuántos megas o gigas has gastado, así como qué aplicaciones consumen más. También dispones de esta información desde la web o la app de tu operador.
A continuación, te explicamos cómo comprobar los datos móviles en iPhone, Android o directamente con tu proveedor.
Recuerda que en la misma pantalla podrás advertir qué aplicaciones consumen más, algo muy útil para restringir su acceso cuando estés fuera del alcance de una red wifi. Por lo demás:
Ve al apartado de ajustes de tu iPhone.
Pulsa en «Datos móviles».
Desplázate hacia abajo para ver cuántos datos has consumido en el periodo actual.
Si quieres llevar un control mensual, toca en «Restablecer estadísticas» al inicio de cada ciclo de facturación.
Igual que en sistemas operativos iOS, muchos móviles Android permiten ver el consumo por aplicación. Es útil para detectar apps que gastan demasiado en segundo plano. Respecto a cómo comprobar los datos móviles en Android con carácter general:
Ve a «Ajustes» en tu dispositivo Android.
Pulsa en «Conexiones» (también «Red e Internet», «Redes móviles» o «Más opciones de conectividad», según el modelo).
Entra en «Uso de datos» para ver cuántos megas o gigas has consumido en el periodo actual. Puedes elegir varios periodos: ayer, hoy, último mes o este mes.
Por otro lado, si deslizas hacia abajo desde la pantalla de inicio, en la parte inferior del menú desplegable, verás el consumo del mes. Si pulsas sobre la cifra, aparecerá otra pantalla de uso de datos que te permite establecer un límite personalizado.
Si deseas información adicional o más precisa, no dudes en consultar directamente el panel de tu compañía telefónica:
App o web del operador: la mayoría ofrece un apartado específico de «Consumo de datos» que se actualiza en tiempo real.
SMS o códigos rápidos: algunos operadores permiten enviar un SMS gratuito o marcar un código corto (como *111#) para saber cuánto consumo te queda.
No hay nada más frustrante que intentar abrir una web o enviar un mensaje y descubrir que los datos móviles no funcionan. Los motivos son varios: desde una simple falta de cobertura hasta una configuración incorrecta del teléfono. A continuación, repasamos las causas más comunes y cómo poner los datos móviles de nuevo en funcionamiento.
Si estás en una zona rural, en el metro o en un edificio con paredes gruesas, es posible que la señal de tu operador sea débil o inexistente. En este caso:
Mueve tu posición para acercarte a una zona con mejor cobertura (por ejemplo, cerca de una ventana).
Activa y desactiva el modo avión para forzar la reconexión a la red.
Corrobora si otros usuarios del mismo operador también tienen problemas, ya que puede tratarse de una caída general.
A veces, el problema se encuentra en la configuración del teléfono.
Asegúrate de que los datos móviles están activados en el menú de ajustes o en el acceso rápido.
Comprueba que el APN (Nombre del Punto de Acceso) está correctamente configurado. Si no lo está, restablécelo desde Ajustes > Conexiones > Redes móviles > Nombres de punto de acceso.
Si acabas de cambiar de operador o de SIM, revisa si tu dispositivo ha descargado los ajustes de red automáticamente.
Muchos teléfonos permiten establecer límites de consumo para evitar gastos extra. Identifica si ese es el problema:
Ve a Ajustes > Uso de datos y verifica que no hayas activado un límite que bloquee tu conexión.
Si tienes una tarifa con pocos gigas, revisa si ya has agotado tu bono mensual. Algunas compañías reducen la velocidad al llegar al tope, lo que, por momentos, puede dar la sensación de que no hay conexión.
Una SIM mal colocada, dañada o sucia es habitual que impida que el móvil se conecte correctamente a la red.
Apaga el teléfono y retira la tarjeta SIM con cuidado.
Limpia suavemente el chip dorado con un paño seco.
Vuelve a colocarla y enciende el dispositivo.
Si sigue fallando, prueba con otra SIM para descartar que el problema sea del teléfono.
A veces, un fallo en el sistema operativo o en alguna app interfiere con la conexión.
Reinicia el móvil para refrescar los procesos internos.
Comprueba si hay actualizaciones de software disponibles en Ajustes > Actualización de software.
Si nada funciona, puedes restablecer los ajustes de red (esto borra las configuraciones de wifi y APN, pero no tus datos personales).
Si todo lo anterior falla, tal vez no te quede otra que intentarlo con el restablecimiento de fábrica. Esto suele subsanar errores persistentes. Eso sí, no olvides hacer una copia de seguridad antes para no perder información importante.
Si notas que tu conexión va más lenta de lo normal, estos trucos tienen la capacidad de ayudarte a recuperar velocidad (algunos de ellos ya los hemos mencionado en el apartado anterior como solución a problemas concretos):
Forzar la reconexión: activa y desactiva el modo avión para restablecer la señal.
Cambiar de red: si tu móvil lo permite, prueba a pasar de 4G a 5G (o viceversa) para encontrar la cobertura más estable.
Cerrar aplicaciones en segundo plano: las apps abiertas consumen recursos del sistema y pueden ralentizar la conexión.
Actualizar las aplicaciones y el sistema: las versiones antiguas suelen afectar al rendimiento de la red.
Evitar zonas saturadas: si estás en un evento con mucha gente, es posible que la red esté colapsada. Moverte unos metros puede mejorar la velocidad.
Revisar el APN: asegúrate de que los ajustes del operador son los correctos.
No siempre se trata de tener más gigas, sino de usarlos de forma inteligente. Aquí tienes algunas ideas sobre cómo reducir el consumo de datos móviles:
Usa wifi siempre que sea posible: descarga contenido pesado (como actualizaciones o series) cuando tengas una red fiable.
Desactiva las actualizaciones automáticas: tanto de apps como del sistema, para que no se realicen con datos móviles.
Controla la calidad del streaming: baja la resolución en Netflix, YouTube o Spotify para reducir el gasto de megas.
Limita los procesos en segundo plano: muchas apps consumen sin que lo notes. Ajusta sus permisos en el menú de uso de datos móviles.
Activa el ahorro de datos en el navegador: opciones como «Lite» o navegadores que bloquean anuncios pueden reducir el consumo en cada página.
En caso de que viajes mucho o necesites conectarte sin depender de una tarifa local, una eSIM de Saily puede darte la cobertura óptima en más de 200 destinos, con planes adaptados a todos los bolsillos y a lo que realmente exija tu situación.
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¿Y qué ventajas te ofrece?
Ideal para viajes: evita el coste del roaming y cambia de operador en segundos con un par de toques en pantalla.
Planes flexibles: elige entre distintos paquetes según el país o la duración de tu estancia.
Conexión instantánea: no hace falta esperar ni instalar nada adicional. En cuanto aterrices en destino, ya te podrás conectar a internet.
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Exploradora nata, romántica de la vida y viajera apasionada con debilidad por Estambul, a Monika le encantan los viajes y los retos que conllevan, para consternación de su preocupada madre. Dicho esto, ¿de qué otra forma podría asegurarle a su madre cinco veces al día que está bien si no fuera por una conexión de datos eSIM fiable?