¿La tarjeta SIM almacena datos?
Sí, la tarjeta SIM almacena datos, pero menos de los que imaginas: guarda tus contactos, tu número de teléfono y tus mensajes SMS, además de la información de red que te permite llamar, enviar mensajes y conectarte a internet.
Y aquí viene lo curioso: a lo largo de la evolución de la SIM, y por contradictorio que parezca, cuanto más pequeña se hacía, más capacidad tenía. La SIM original, del tamaño de una tarjeta de crédito actual, almacenaba hasta 32 KB: lo justo para cinco SMS y 20 contactos. La nano-SIM actual tiene 128 KB, espacio de sobra para unos 250 contactos.
Más allá de la información personal, todas las SIM (la SIM, la mini-SIM, la micro-SIM o la nano-SIM) contienen datos de la red móvil que permiten a tu operador identificarte como usuario.
Las eSIM almacenan registros parecidos para que puedas llamar, enviar mensajes o navegar; y si tienes una eSIM de viaje como Saily, para usar los datos de tu plan. Descubre las diferencias entre la eSIM y la tarjeta SIM en detalle.
¿Qué se guarda en una tarjeta SIM?
El almacenamiento de cada SIM guarda información personal (contactos, número de teléfono y SMS) y datos de tu operador (claves de autenticación e identificadores únicos). Esto es lo que almacena una tarjeta SIM, punto por punto:
Ajustes e información del operador. El nombre del proveedor, la configuración de red y tu suscripción al plan móvil.
La identidad internacional del abonado móvil (IMSI). Un número único asignado a tu SIM que permite a las redes identificarte y asignarte un operador.
El identificador de la tarjeta de circuito integrado (ICCID). Funciona como la huella dactilar de la SIM. Sus primeros seis u ocho dígitos son los números de identificación del emisor (IIN); el resto lo forman un identificador de cuenta y un dígito de control.
La identidad del área de localización (LAI). El código que ayuda a la red a ubicar tu dispositivo y conectarlo con la antena más cercana cuando llamas o envías un mensaje.
La clave de autenticación (Ki). Verifica tu identidad en la red móvil de forma segura y encriptada.
Tu información de suscripción. Gracias a la SIM, tu operador conoce tus minutos de llamadas, tus SMS y tu uso de datos.
Tu PIN y tu PUK. El PIN desbloquea la tarjeta al reiniciar el móvil; el PUK la desbloquea si introduces mal el PIN tres veces seguidas.
Tu número de teléfono. Es lo único que no ha cambiado en toda la evolución de la SIM: cada tarjeta guarda tu número para identificarte al hacer o recibir llamadas.
Tus contactos. Aunque hoy lo habitual es guardarlos en la nube o en el móvil, la SIM también puede almacenar tu lista de contactos.
Tus mensajes SMS. Las SIM guardan los SMS en local, siempre que no se envíen por apps de terceros o por iMessage, el servicio de mensajería de Apple.
Esto es lo esencial que almacena una SIM para que tu móvil cumpla sus funciones básicas: llamar, enviar mensajes y navegar por internet. Si quieres profundizar, aquí tienes más sobre qué es una tarjeta SIM y cómo funciona.
Ninguna más. Aunque son imprescindibles para la conectividad móvil, las tarjetas SIM no funcionan como un almacenamiento extra del teléfono: no guardan fotos, apps ni otros archivos. ¿El motivo? Su capacidad es muy limitada: entre 8 KB y 256 KB, que, seamos sinceros, no da para mucho. Tus archivos personales se quedan en la memoria interna del móvil o en la nube.
Dicho esto, conviene recordar que las tarjetas SIM pueden deteriorarse y dejar de funcionar con el tiempo. Si pasa, podrías perder los datos guardados en la tarjeta. Por si acaso, haz siempre una copia de seguridad de tus contactos (y si notas fallos, revisa estas señales de una tarjeta SIM deteriorada).
Sí, las tarjetas SIM pueden guardar hasta unos 250 contactos, pero en un formato muy simple: normalmente solo el nombre y el número de teléfono.
Antes, guardar los contactos en la SIM era un truco muy práctico para pasarlos de un móvil a otro: metías la SIM en el nuevo dispositivo y listo. Hoy la mayoría prefiere servicios en la nube como Google Contacts o iCloud, que permiten acceder a los contactos desde varios dispositivos y los mantienen a salvo si la SIM se estropea o se pierde.
Si todavía guardas contactos en la SIM, haz una copia de seguridad. Los smartphones actuales ya usan la nube o la memoria interna por defecto, así tendrás todos tus contactos en un solo lugar.
¿Los mensajes de texto se guardan en la tarjeta SIM?
Algunas SIM pueden guardar SMS, pero la capacidad es limitada (hasta unos 50 mensajes) y varía según la tarjeta. Era útil en los móviles antiguos, pero hoy está prácticamente en desuso: los mensajes se guardan en la memoria interna del teléfono o se respaldan en la nube por defecto.
¿Las fotos se guardan en la tarjeta SIM?
No, las tarjetas SIM no guardan fotos. Su capacidad es demasiado pequeña para archivos de imagen; ese espacio tan limitado se reserva para lo esencial: tu número, tus contactos y los datos de red.
Si vas a cambiar de SIM o de móvil, respalda primero tus fotos: súbelas a la nube o pásalas a un ordenador. Y si vas a dar el salto, aquí tienes cómo transferir la SIM a otro teléfono sin perder nada por el camino.
¿Cuántos datos puede almacenar una tarjeta SIM?
Depende del tipo de SIM. La capacidad ha ido creciendo con cada generación:
SIM original: hasta 4 KB. En la práctica, cinco SMS y 20 contactos.
Mini-SIM: hasta 64 KB.
Micro-SIM: entre 64 KB y 128 KB.
Nano-SIM: entre 128 KB y 256 KB: hasta 250 contactos y 50 SMS.
eSIM: hasta 512 KB en dispositivos de consumo como móviles o smartwatches.
Puedes ver todos los formatos con más detalle en nuestra guía de tipos de tarjeta SIM.
La evolución no se detuvo ahí: en 2016, Samsung presentó el primer dispositivo con eSIM, un módulo soldado a la placa base del dispositivo. Algunos vaticinaron la muerte de la SIM física. Todavía no ha pasado, pero las eSIM han ganado mucha popularidad, y fabricantes como Apple han lanzado los últimos iPhone 17 sin bandeja para SIM física en algunos países. El iPhone Air, por ejemplo, es solo eSIM en todo el mundo. El primer smartphone exclusivamente eSIM fue el Motorola Razr, en 2020.
¿Y dónde se guardan tus contactos con una eSIM? En el iPhone, en tu cuenta de iCloud; en el Google Pixel, en la nube, sincronizados con tu cuenta de Google.
Qué NO se guarda en una tarjeta SIM
La SIM está diseñada para contener solo lo necesario para llamar, enviar mensajes y conectarte a la red móvil. Las tarjetas SIM no almacenan:
El historial de llamadas.
Contenido multimedia: fotos, vídeos o música.
Apps.
El historial de navegación.
Descargas.
Con el poco espacio que tienen, guardar cualquiera de estos datos agotaría su capacidad. Por eso los teléfonos almacenan todo esto en la memoria interna o en servicios en la nube como iCloud.
Tanto los iPhone como los Android te permiten ver los datos esenciales de tu SIM, como tu número y la información de red, en unos pocos toques.
En un iPhone
Abre «Ajustes».
Haz scroll hasta ver «General».
Entra en «Información»: aquí verás el ICCID de tu SIM y los datos de tu operador. Si tocas «Operador», verás tu estado IMS.
Para más información, vuelve a «Ajustes» y toca «Datos móviles» > «SIM».
Elige tu tarjeta SIM.
Desde ahí puedes ver tu número, la selección de red y ajustar la itinerancia de datos o cambiar entre 5G y 4G.
En un Android
Abre los «Ajustes».
Baja y selecciona «Acerca del teléfono» > «Estado».
Pulsa «Estado de la SIM».
Verás tu red, el estado de itinerancia y el número vinculado a tu SIM.
Si quitas la tarjeta SIM, ¿se borran los datos?
No, sacar la SIM física del móvil no borra ningún dato. La tarjeta conserva tus contactos y mensajes de texto. Y si tienes un smartphone reciente, lo más probable es que tus contactos ya estén sincronizados con la nube.
Con una eSIM pasa igual: desactivarla no borra sus datos. Eso sí, si eliminas manualmente el perfil de eSIM del teléfono, esos datos desaparecerán (aquí tienes cómo borrar una eSIM en iPhone correctamente). Aun así, la mayoría de los móviles guardan la información en local o en la nube, así que no deberías perder nada.
Qué se guarda en una tarjeta SIM: ideas clave
La SIM almacena datos de red críticos y algo de información personal: tu número, contactos y SMS.
No guarda fotos, vídeos, música, apps, historiales ni descargas: todo eso va al teléfono o a la nube.
Su capacidad va de 8 KB a 256 KB (hasta 512 KB en las eSIM).
Hoy los contactos y mensajes se guardan en la memoria del móvil o en la nube, no en la SIM.
Y con las eSIM, tres cuartos de lo mismo: almacenan un mínimo de datos personales y solo lo imprescindible para conectar tu móvil a la red, incluso si usas una eSIM de viaje como Saily. Además de datos móviles, Saily permite comprar acceso a salas VIP de aeropuertos o servicios de vía rápida (fast track) desde la app.