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El roaming en la UE está disponible en prácticamente todos los países del continente para los usuarios con tarjeta SIM española, pero eso no significa que salga gratis ni que las condiciones sean iguales en todos los destinos. La realidad es que el coste depende mucho de la operadora que usas, el tipo de plan tienes y a qué país estás viajando. Esta guía explica cómo funciona el roaming de datos en la Unión Europea, qué países están cubiertos por la política de "Roaming Like at Home" de la UE, qué puedes esperar pagar según tu tarifa y qué alternativas más económicas tienes para estar conectado sin que la factura se dispare al volver a casa.

Tabla de contenidos
Cuando aterrizas en Roma, Ámsterdam o Lisboa y desactivas el modo avión, tu tarjeta SIM española se conecta automáticamente a la red de un operador local del país que estás visitando. Esa conexión entre tu operadora de origen y la red extranjera es lo que se llama roaming. Te permite seguir usando datos, enviar mensajes, hacer y recibir llamadas e incluso hacer videollamadas, mientras tu operadora registra el consumo y te lo cobra en la siguiente factura.
Dentro de la Unión Europea, los usuarios con tarjeta de un país miembro disfrutan de un marco específico llamado "Roam Like at Home". Gracias a esta política, puedes usar tu bono de datos, llamadas y mensajes en cualquier país de la UE sin pagar ningún suplemento, exactamente igual que si estuvieras en España. Si tienes contratado un plan con 20 GB al mes, esos GB son los que puedes usar también en Francia, Alemania o Grecia, sin coste adicional y con las mismas condiciones que en origen.
Sin embargo, esta protección no funciona igual en todos los casos. Si tu operadora aplica una política de uso justo, puede limitar la velocidad de conexión o aplicar cargos adicionales si usas el roaming de forma intensiva durante un período prolongado. Y si viajas a países que están fuera del acuerdo, como Suiza, Andorra o el Reino Unido tras el Brexit, las condiciones cambian por completo y el roaming puede resultar considerablemente más caro. De hecho, te invitamos a leer más detalles sobre cómo funciona el roaming en Suiza y cuáles son las normas de uso del roaming en Andorra.
Sí. Dentro de los 27 países de la UE más Noruega, Islandia y Liechtenstein, el roaming es gratuito para los usuarios con tarjeta española gracias a la política "Roam Like at Home". Puedes usar tu bono de datos, llamadas y SMS igual que en España, aunque tu operadora puede aplicar un límite de uso razonable cuando el consumo en roaming es muy elevado durante un periodo prolongado. Para destinos fuera de este acuerdo, como Suiza, Andorra o el Reino Unido, sí se aplican cargos adicionales que dependen de cada operadora.
Aunque el roaming dentro de la UE es gratuito en la mayoría de los casos, hay situaciones en las que sí se aplican cargos. La más frecuente es cuando viajas a un país fuera del acuerdo, como Suiza, Andorra o el Reino Unido. También puede ocurrir dentro de la propia UE si superas el límite de datos que tu operadora considera "uso razonable" en roaming o si tu tarifa no incluye datos en el extranjero.
En esos casos, el cargo por uso puntual puede ser muy elevado. Las operadoras españolas más grandes suelen ofrecer bonos de viaje diarios o semanales para estos destinos, con precios que oscilan entre los 2€ y los 10€ al día según el operador y el país. Sin ese bono activado, los cargos por uso puntual se facturan por megabyte consumido, y ahí es donde llegan los sustos.
Pongamos un ejemplo concreto: una hora de streaming en definición estándar usa aproximadamente 1 GB de datos. Sin un bono activo y con las tarifas de uso puntual de algunas operadoras, esa hora de serie podría costarte decenas de euros. Una videollamada de una hora consume entre 300 y 700 MB según la calidad, lo que puede traducirse en una factura igual de sorprendente. Conviene también revisar qué apps usan datos en segundo plano antes de viajar: actualizaciones automáticas, copia de seguridad en la nube, sincronización del correo o redes sociales pueden gastar cientos de megabytes sin que te des cuenta.
El acuerdo "Roam Like at Home" cubre los 27 Estados miembros de la Unión Europea más Noruega, Islandia y Liechtenstein, que forman parte del Espacio Económico Europeo. Esto significa que una tarjeta española funciona en París igual que en Madrid, en Varsovia igual que en Badajoz, sin cargos adicionales. Varias islas atlánticas también están incluidas en esta zona, como las Islas Canarias, Madeira, las Azores y la mayoría de los departamentos de ultramar franceses.
Dicho esto, cada operadora publica su propia lista de países cubiertos y puede establecer condiciones específicas para algunos destinos, así que siempre conviene revisarla antes de salir.
Los destinos que quedan fuera del acuerdo y que más sorpresas suelen dar a los viajeros españoles son tres:
Suiza, un destino muy popular para el turismo de esquí y las escapadas de fin de semana;
Andorra, que está literalmente a un paso de la frontera;
Reino Unido, adonde viajan cada año miles de estudiantes y turistas españoles y que desde el Brexit dejó de estar protegido por el acuerdo europeo. Comprueba cómo funciona el roaming en Inglaterra actualmente en este artículo.
En estos tres países, el roaming tiene un coste adicional que depende de cada operadora y que puede ir desde unos pocos euros al día hasta tarifas bastante más elevadas si no tienes ningún paquete contratado.
Las operadoras españolas clasifican los destinos en zonas según el coste del roaming.
La Zona 1 agrupa todos los países del Espacio Económico Europeo donde el roaming está regulado y es gratuito bajo el marco "Roam Like at Home".
La Zona 2 incluye destinos fuera de ese acuerdo, como Suiza, Andorra o el Reino Unido, donde cada operadora aplica sus propias tarifas.
A partir de ahí, el resto del mundo se divide en zonas adicionales con costes progresivamente más altos.
Y para que no te quedes sin internet a medio camino entre Ámsterdam y Berlín, la calculadora de datos de Saily te ayuda a hacer un estimado de cuántos gigas vas a necesitar.
Estos tres destinos quedan fuera del acuerdo europeo de roaming y son las grandes "zonas de peligro" para los viajeros con tarjeta española, ya que las condiciones varían mucho según la operadora.
En el caso del Reino Unido, la situación cambió tras el Brexit: aunque algunos operadores españoles mantienen el roaming gratuito como política propia, otros aplican cargos o requieren contratar un bono específico. Para Suiza y Andorra, la mayoría de las operadoras cobran una tarifa diaria o por uso. Si tienes pensado visitar alguno de estos destinos, revisa las condiciones de tu operadora antes de salir y valora activar una eSIM para ese tramo del viaje: es la alternativa más sencilla para evitar sorpresas en la factura.
Hay dos situaciones que muchos viajeros pasan por alto y que pueden generar cargos inesperados. La primera son las zonas fronterizas: si viajas cerca de la frontera con Andorra o Suiza, tu móvil puede conectarse automáticamente a la red de esos países aunque sigas en territorio español o francés. Para evitarlo, configura la selección de red en modo manual y elige siempre un operador de la UE.
La segunda es el roaming marítimo: las leyes de roaming gratuito de la UE no se aplican en cruceros ni en ferris, ya que estos barcos utilizan conexión por satélite, que queda fuera del acuerdo regulado. Si navegas en un crucero por el Mediterráneo, los cargos por datos pueden dispararse aunque estés técnicamente en aguas europeas.
Aunque el roaming dentro de la UE es gratuito para los usuarios con tarjeta española en la mayoría de los casos, existen situaciones en las que sí se aplican cargos. La más frecuente es cuando viajas a un país que está fuera del acuerdo, como los mencionados Suiza, Andorra o el Reino Unido. Pero también puede ocurrir dentro de la propia UE si superas el límite de datos que tu operadora considera "uso razonable" en roaming o si tu tarifa no incluye datos en el extranjero.
En esos casos, el cargo por uso puntual puede ser muy elevado. Las operadoras españolas más grandes suelen ofrecer bonos de viaje diarios o semanales para estos destinos, con precios que oscilan entre los 2€ y los 10€ al día según el operador y el país. Sin ese bono activado, los cargos por uso puntual se facturan por megabyte consumido, y ahí es donde pueden venir los sustos.
Pongamos un ejemplo concreto: cuántos datos consume Netflix. Una hora de streaming en definición estándar usa aproximadamente 1 GB de datos. Sin un bono activo y con las tarifas de uso puntual de algunas operadoras, esa hora de serie podría costarte decenas de euros. Una videollamada de una hora consume entre 300 y 700 MB según la calidad, lo que puede traducirse en una factura igual de sorprendente.
Para hacerse una idea del consumo antes de viajar, conviene revisar qué apps usan más datos en segundo plano: actualizaciones automáticas, copia de seguridad en la nube, sincronización del correo o las redes sociales pueden consumir cientos de megabytes sin que el usuario lo note. Si quieres controlar el gasto desde el principio, lo más prudente es desactivar el roaming de tu tarjeta española cuando no lo necesites y activarlo solo en momentos puntuales.
Compara los precios de las principales operadoras españolas que ofrecen un plan de roaming. Una vez hechos los cálculos, elige la opción más conveniente.
Digi incluye el roaming en los países de la Zona 1 dentro de sus tarifas habituales. Eso sí, aplica políticas de uso razonable (FUP) bastante estrictas: si superas el límite de GB asignado al roaming, la velocidad puede reducirse de forma notable. Antes de viajar, revisa en tu área de cliente o en la app de DIGI cuántos GB tienes disponibles para roaming en tu tarifa concreta, ya que ese límite puede diferir del total de tu bono en España.
Movistar incluye el roaming en la Zona 1 y, además, extiende las condiciones de "Roam Like at Home" al Reino Unido en la mayoría de sus tarifas actuales. Sin embargo, para Andorra y Suiza aplica tarifas propias con costes adicionales que pueden llegar a los 8€ o 10€ al día. Si tu viaje incluye estos dos destinos, activa un bono de viaje desde la app de Movistar antes de cruzar la frontera.
Vodafone es la operadora española con la cobertura más amplia: además de cubrir todos los países del EEE, incluye el Reino Unido, Suiza, Turquía e incluso Estados Unidos dentro del roaming de sus tarifas más completas. Si sueles viajar a destinos fuera del acuerdo europeo, Vodafone es la opción que ofrece más flexibilidad sin necesidad de contratar bonos en cada viaje.
Al igual que Movistar, Orange cubre la Zona 1 y el Reino Unido sin sobrecoste en sus planes principales. Para Suiza y Andorra aplica tarifas diarias similares a las del resto de grandes operadoras. Orange también ofrece bonos de viaje puntuales para estos destinos que conviene activar antes de llegar, disponibles desde su app o web.
Hoy en día hay opciones mucho más cómodas y económicas que el roaming tradicional para estar conectado en Europa. Estas son las principales.
Una eSIM es una tarjeta SIM integrada directamente en el móvil que puedes activar en cuestión de minutos desde una app, sin necesidad de ir a ninguna tienda ni intercambiar físicamente ninguna tarjeta. Funciona en paralelo con tu tarjeta SIM española: mientras la eSIM gestiona los datos, tu número habitual sigue activo para llamadas y mensajes. Llegas al aeropuerto, desactivas el roaming de tu tarjeta española para evitar cargos accidentales, y navegas con los datos de la eSIM desde el primer momento.
Con la app de Saily, puedes comparar y comprar planes de datos para Europa antes de salir de casa, activarlos al aterrizar y gestionar todo el consumo desde el móvil. Sin colas, sin contratos y sin sorpresas en la factura. Si no sabes si tu móvil es compatible con la eSIM, revisa nuestra guía sobre compatibilidad de la eSIM antes de comprar.
Comprar una tarjeta SIM local en el país de destino puede ser una solución muy económica si vas a pasar varias semanas en el mismo sitio. Los bonos prepago en países como Francia, Alemania o Italia suelen incluir grandes cantidades de datos y llamadas ilimitadas dentro del país a precios muy competitivos, y muchos también incluyen roaming gratuito en el resto de la UE.
La contrapartida es que tienes que ir a una tienda, presentar un documento de identidad y cambiar físicamente la tarjeta, lo que significa que tu número español quedará inactivo mientras la tengas puesta, a menos que tu móvil admita dual SIM. Si quieres ver las diferencias en detalle, nuestra comparativa entre eSIM y tarjeta SIM física te ayuda a decidir cuál encaja mejor con tu forma de viajar.
El pocket wifi es un pequeño router portátil con batería que puede compartir conexión con varios dispositivos a la vez. Es una opción interesante para familias o grupos de viaje en los que cada persona quiere conectar su propio móvil, tablet u ordenador. El inconveniente es que hay que alquilarlo, pagar una tarifa diaria, recogerlo y devolverlo, y acordarse de cargarlo cada noche. Si te estás planteando esta opción, en nuestra guía sobre qué es el pocket wifi encontrarás los costes habituales y los casos en los que realmente compensa frente a otras alternativas.
La wifi gratuita está disponible en aeropuertos, hoteles, cafeterías y algunas zonas públicas de la mayoría de las ciudades europeas. Es útil para consultar el correo o enviar un mensaje puntual, pero no es una solución fiable para el día a día: la conexión suele ser lenta e inestable en lugares concurridos, y en redes abiertas los datos personales pueden quedar expuestos. Para un uso ocasional está bien, pero para estar conectado de verdad durante todo el viaje no es suficiente.

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